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viernes, 30 de noviembre de 2018

El secuestro del “sueño americano”


Centroamericanos intentando pasar por la frontera entre Tijuana y Estados Unidos.

Foto: Joel Guardado 




La caravana de inmigrantes centroamericanos que se encuentra varada en México aguarda con la esperanza de poder solicitar un asilo en los Estados Unidos, mientras que cierta población centroamericana que ya esta “en el país de los sueños” lucha contra las vicisitudes de la era de Donald Trump.

Escrito por: Ronnie Huete S.
Periodista internacional


Washington DC 30 de noviembre de 2018. 25 años han pasado, desde que “Zabala” abandonó su vida en una paradisiaca montaña, situada en el departamento de Comayagua en Honduras.

“Zabala” es el nombre con el que conoceremos en está historia, a este hondureño que, con tan solo 17 años, emigró hacía los Estados Unidos de América (EUA).

Su verdadero nombre no se revela por razones de seguridad, pese a que vive en una ciudad santuario, como se le conocen a las ciudades en donde los inmigrantes sin documentación son protegidos. Washington D.C es una de esas ciudades.

“Viajé a los Estados Unidos de América, solo, primero emigre hacía El salvador, Guatemala y México. Decidí hacer este viaje porque quería mejorar mi vida, pero la realidad en los Estados Unidos fue otra”.

Con 42 años, Zabala ha trabajado en el ramo de la construcción, entre otros oficios que no sabía hacer, pero al momento de estar en EUA, fue atraído por la gastronomía.

“En Honduras me dedicaba a la agricultura, desde que tenía 5 años comencé a trabajar la tierra, ya que en mi lugar la costumbre es así para poder comer, mis padres me enseñaron a trabajar la agricultura”. Describió Zabala, quien asegura que solo los primeros 4 años de su vida conoció como niño, ya que el resto lo dedico al trabajo.

Nuevos ciudadanos

En EUA procreo tres hijos, la menor es una niña de 8 años. El amor hacia su hija lo mantuvo fuerte en uno de los peores momentos de su vida.

Ser deportado en los EUA es una maldición que persigue a los inmigrantes, Zabala fue envuelto por esta maldición, por el simple hecho de no tener documentación para trabajar en la “nación de los sueños”.

Fue retornado a Honduras, “sentí que nunca volvería a ver a mi hija, quien tenía tres años en ese momento, cuando me deportaron a Honduras, los militares me trataron como un delincuente, cuando mi vida solo la he dedicado a trabajar.

“El amor que siento por mi hija me hizo regresar al norte” señaló Zabala con una mirada que lo hizo viajar a ese fatídico 2013.

El padre de familia se sintió mal tratado en Honduras, cuando fue deportado, lo miraban con desprecio, como si hubiese cometido un crimen, el afectado describe que no se sintió parte de ese país.

“No estuve ni una semana en Honduras, y decidí emprender el peligroso viaje hacia el norte, estaba dispuesto a todo hasta conseguir estar con mi hija”.

Secuestro

En el transcurso del viaje, Zabala se encontraba en México y narra que fue secuestrado por una banda criminal conocida como “Los Zetas”. Sus sueños fueron secuestrados por un tiempo.

El Cartel de los “Zetas” fue una organización criminal mexicana, que utilizaba el terrorismo para el tráfico de personas entre otros ilícitos que mantenían en constante peligro a los ciudadanos mexicanos. Generalmente secuestraban a quienes inmigraban hacia los EUA. Funcionó de 1999 hasta en 2018.

Seguido del secuestro, “los Zetas” comienzan a llamar a los familiares de los que tienen secuestrados, para demandar fuertes cantidades de dinero y para de esta forma mantener con vida a los que mantienen cautivos.

En ocasiones, esta banda criminal se dedicaba a mutilar los órganos de sus victimas y poner en práctica distintas torturas.

“Me secuestraron “los Zetas” y mientras estuve en su poder, me decían que tenía que trabajar para ellos, entonces me obligaron hacer todo lo que ellos me decían, a costa de mantenerme con vida.

La entrevista se detiene, “Zabala” me pide un momento, respira y se para del lugar en donde estábamos, los recuerdos escabrosos de cuando era prisionero de “los Z” se apoderaron de su mente.

Huyendo de la muerte

No quiso hablar más de esa maligna experiencia, y comenzó a hablar de su hija, puesto que el amor a ella, lo mantuvo con la fuerza para poder escapar de sus captores.

“logre esconderme en un pantano de una de las fronteras, perdí la noción del tiempo, estuve ahí sin hacer nada de ruido, fui atacado por las picaduras de unas hormigas en todo mi cuerpo, era una tortura, pero lo soporte, para que la migración no me capturara”

Según las descripciones de “Zabala” dejo de sentir su cuerpo por las fuertes mordeduras de las hormigas, pero así pudo seguir su viaje para encontrar a su hija de 3 años.

Cuando el hondureño estaba en el desierto los cactus salvaron su vida, puesto que fueron su único medio de alimentación e hidratación.

“No recuerdo la hora que era, pero escuche el ruido de helicópteros y camionetas que estaban cerca, la migra! Pensé de inmediato. Como pude, me enterré por debajo de la arena del desierto, haciéndome pasar por muerto, no hice nada de ruido para que la policía fronteriza no pudiera encontrarme”.

Después de lograr escapar de está adversidad, en su tenebroso viaje, “Zabala” conoció a un mexicano quien le ayudo en su camino, puesto que no sabia en donde se encontraba.

“Este amigo me enseñó un camino por donde pasaba la “bestia” (tren de carga), y pude subirme a él. Pensé que moriría, pero mi pensamiento era ver nuevamente a mi hija.
Amor paternal

Ese amor a su hija hizo que “Zabala” entrara nuevamente a los Estados Unidos, y que su macabro recorrido finalizara.

Nuevamente en esta nación del norte, comenzaba su vida junto a su hija, pero menciona que la situación ha ido empeorando, conforme han cambiado los gobiernos.

“Yo no le tengo miedo a Donald Trump, desde que vine a este país, solo he trabajado, no soy ningún delincuente como Trump dice”

El discurso de odio del actual presidente de EUA ha provocado temor entre algunos inmigrantes, pero “Zabala” es del pensar que la actitud de los inmigrantes contra estos insultos debe ser de lucha y seguir aportando a la economía de este país. Pero la mayoría de los inmigrantes sin documentos, sienten que sus sueños han sido secuestrados, por el agobiante ritmo de vida que llevan y ahora por la nueva era de Trump.  

Al finalizar la entrevista, “Zabala” afirma que estaría dispuesto a retornar a su país, sobre todo a su verdosa montaña, en donde trabajaría la tierra nuevamente, pero por en cuanto el amor a su hija, aun lo mantiene perseverando las adversidades que se presentan en la era de Donald Trump.

Datos oficiales revelan que la población latinoamericana en los Estados Unidos alcanzó hasta en 2017 los 58,9 millones de personas.


Agonizante democracia

Una reciente investigación del Centro Nacional de Investigaciones sobre Niños y Familias Hispanas más de 4 millones de niños latinos nacidos en los Estados Unidos tienen al menos un padre indocumentado y viven con el riesgo de su deportación.

Pese a que los latinoamericanos que viven y trabajan en los Estados Unidos, hacen fuertes aportes económicos al desarrollo de este país del norte, el discurso de la apología del odio que utiliza el actual gobernante Donald Trump, no vislumbra un panorama halagador para los latinoamericanos.

Y es que las declaraciones violentas del mandatario estadounidense, ante la prensa internacional y sus redes sociales a despertado una nueva apología del odio, contra todo lo que no sea “euro descendiente asirio”.

Maestros de escuelas bilingües en la capital estadounidense en donde mayor parte de sus estudiantes son de origen latinoamericano, han reportado problemas psicológicos en los niños, que son afectados, al no comprender el odio que vierte el mandatario de la Casa Blanca contra los infantes.

Explícitamente se desconoce la realidad que viven los infantes que están encarcelados en el sur de los Estados Unidos (cárcel de bebes), sin embargo, aún existen menores no acompañados y mujeres que están privados de libertad en las cárceles heladas conocidas como “hieleras”.

El fortalecimiento de las políticas anti migratorias, en un país cuya naciente fue cimentado en la migración, es una prueba del resquebrajamiento social y democrático que agoniza, frente a la relajada visión de gran parte de sus habitantes.

   





  





lunes, 26 de noviembre de 2018

La guerra contra el éxodo


Fotografía:  Reuters Kim Kyung-Hoon 

El ardiente fuego que provoca el gas lacrimógeno en los ojos de los niños que acompañan a sus padres en este éxodo, no es entendido por los menores en la actualidad, puesto que la crueldad humana vive prisionera de un canibalismo inexplicable y cuya inocencia de los infantes aun no puede comprender.   

Escrito por: Ronnie Huete S.
Periodista internacional


Washington DC 26 de noviembre de 2018.  Se instaló una cuasi guerra, en una de las principales fronteras que divide Latinoamérica y los Estados Unidos, situada en la ciudad de Tijuana en México.

La gran particularidad de esta guerra contra el éxodo humano es que un sector no esta armado, mientras el otro tiene la orden de disparar contra todo ser humano, que intente pasar al país de Donald Trump.

Los disparos de gas lacrimógeno, lanzados por los efectivos estadounidenses desde el extremo de Estados Unidos hacia el territorio mexicano, contra los casi 500 inmigrantes que solicitan asilo en la frontera con México, se asimiló a los ataques que vive a diario la franja de Gaza.

Seguramente, el ardiente fuego que provoca el gas lacrimógeno en los ojos de los niños que acompañan a sus padres en este éxodo, no sea entendido por los menores en la actualidad, puesto que la crueldad humana vive prisionera de un canibalismo inexplicable y cuya inocencia de los infantes aun no puede comprender.    

El gobierno estadounidense aprobó el envío de aproximadamente 5,200 efectivos militares hacia la frontera sur de esa nación.

Y es que el éxodo de más de 7 mil hondureños que huyen del narcotráfico, y todo lo que esta plaga social genera a través de las dictaduras que han sido del conocimiento de Washington, desde hace 9 años, ha desembocado en una masiva migración.


Control y pobreza

Aunque otros sectores mantienen la teoría, que esta migración masiva que inició hace más de 40 días en Honduras hacia los Estados Unidos, ha sido controlada por una elite financiera internacional que intenta crear el caos en todo el mundo.

Esto con el propósito de aprovecharse de la desesperación de las personas, que viven en países como Honduras, en donde el narcotráfico gobierna.

“Lo importante es la creación del caos mundial para acercarnos más a un nuevo orden que regirá el mundo”, es parte de la descripción de este contexto conspirativo que mantiene firme la manipulación de ese éxodo por parte de una elite innombrable en la prensa internacional, puesto que ellos son los dueños de esa industria de la información y por ende los diseñadores de la realidad actual.

Aunque existan varias teorías del porque esta masiva inmigración, lo cierto es que Honduras es un país casi innombrable desde que hace 9 años, vive una de sus peores dictaduras, y que ha sido un perfecto experimento social para controlar a su población mediante las dictaduras “modernas”.

Cifras oficiales de Naciones Unidas develan que el 43,7 por ciento de los más de 9 millones de hondureños viven en pobreza y 23,3 por ciento en pobreza extrema. Este es uno de los motivos por lo que desde hace 20 años la migración hondureña se ha incrementado a países como España y los Estados Unidos.

Organismos no gubernamentales en pro de los derechos humanos de los migrantes, describen que aproximadamente 400 hondureños abandonan a diario su país. Lo que significa que un estimado de más de 100 mil hondureños inmigran anualmente.

Colonia corporativa

Económicamente este país centroamericano ha sido dominado por la agenda financiera de los Estados Unidos. Desde hace un siglo los campos bananeros en la costa norte de Honduras derramaron la sangre por la explotación a la que fueron sometidos sus pobladores por la industria bananera, hoy convertida en el monocultivo de palma africana.

Palma africana que mantiene su riqueza transnacional, mediante una guerra no declarada entre los que se oponen a que siga la extracción de este recurso natural y los que promueven su desmedida explotación acosta de la vida de los que ahí viven.

La zona norte de Honduras es un camino en donde el narcotráfico de estupefacientes se ha encargado de “modernizar” algunas de sus ciudades, puesto que la impunidad y el escudo gubernamental de la justicia en Honduras, tienen la misión de cuidar este ilícito.

Las autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), enmudecen ante estos hechos que han enlutado a Honduras, en asesinatos, torturas, desapariciones forzadas, criminalización de estudiantes, periodistas y desde hace 11 meses, en el encarcelamiento de ciudadanos que han protestado en contra de esta narco-dictadura.

Y es que la polémica que generó la exfuncionaria que rectó la UNAH hasta el año 2017, al convertir a la máxima casa de estudios en un centro casi penitenciario, en donde los estudiantes son tratados como delincuentes, por cumplir su derecho a protestar, desnudo más la impunidad y la dictadura de este país centroamericano.

Persecución

En universidades de otros países que buscan con ahincó mantener un estatus social equitativo, estudian los hechos que empobrecen la simbiosis social de sus naciones para una pronta solución.

No obstante, en Honduras lo que han promovido las autoridades de la UNAH, es que los estudiantes sean vistos como delincuentes comunes y que sus propuestas en el saneamiento de la estructura social sean tiradas a la basura. Devaluando así los aportes científicos sociales de los universitarios. 

Esto se debe en gran parte a que cierta prensa de ese país, a involucionado en simples relaciones públicas para el sistema de gobierno ligado con el narcotráfico y cuyo diseño de la realidad, sea tejido por las mentiras que dictan sus gobernantes.

Esta ex funcionaria de la UNAH ahora es una funcionaria muy cercana del gobierno de turno de Honduras cuyo hermano del presidente de ese país, recientemente la justicia de los Estados Unidos detuvo en Florida, por hacerlo sospechoso de narcotráfico.

Dichas descripciones solo son una breve cronología del sufrimiento en el que está sometido el pueblo de Honduras, y que mantiene viviendo a casi 4 millones de habitantes con un bajo nivel de vida.


Criminalización del periodismo

Quien escribe el presente artículo también fue víctima de persecución política de parte del gobierno dictatorial y sus cómplices académicos, que se esconden en la Universidad como estudiosos de la realidad, pero que en la acción son los torturadores de las nuevas generaciones que se levantan en contra de la maldad que rige a Honduras.

Como periodista internacional, fui acusado de cargos judiciales falsos por parte de las autoridades universitarias que dependen del gobierno de Honduras, cuando hacía una cobertura periodística internacional de una protesta estudiantil en los predios de la UNAH.

Tres meses después un juez determinó mi inocencia y con las pruebas que presentó mi defensa se determinó que el día de los hechos, estuve haciendo una función como periodista internacional, al transmitir en directo lo que ocurrió la noche del 24 de mayo.

Soy testigo del porque huye la gente de Honduras, ya que el sufrimiento de estar en un país secuestrado por el crimen organizado y algunos personajes que se disfrazan de “intelectuales” de la academia, no hacen más que seguir el guion corrupto y asesino de sus gobernantes.

Como corresponsal internacional levanté una denuncia contra quienes me atacaron en la Universidad Nacional de Honduras, el día que cumplía con mi función de informar, sin embargo, pese a que la Fiscalía de Derechos Humanos en Honduras, posee un video en su poder en donde comprueba la tortura a la que fui sometido, mis detractores son protegidos por la impunidad, pese a que estuve a punto de perder mi vida por ejercer el periodismo esa noche del 24 de mayo de 2017.

Apología del odio

Desde el extranjero hago un llamado a los organismos internacionales de derechos humanos, puesto que algunos medios de comunicación internacionales han levantado una campaña de odio contra los inmigrantes que huyen, de las honduras infernales.

Ya el artículo 14 de la carta universal de los derechos humanos, establece el derecho de asilo para cualquier habitante de este planeta y ese derecho se le esta negando a los que huyen de un Estado secuestrado por el crimen organizado, tal y cual pasa con Honduras.

La Organización de las Naciones Unidas ONU tiene el deber de pronunciarse, contra esta crisis humanitaria que vive Honduras, y que ahora, parte de esa crisis, se ha instalado en Tijuana, siendo esto ya un problema de carácter internacional.

Algunos ciudadanos de Tijuana han sido víctimas de las campañas de la apología del odio que han levantado algunos medios de comunicación, quienes incitan a atacar a los inmigrantes hondureños, quienes huyen para pedir el auxilio internacional.

No obstante, el diseño de la realidad del porque huyen los hondureños, ha sido trastocado por quienes mantienen con fuerza el discurso de odio contra la humanidad.


Derecho al asilo

Es irrefutable el derecho a la migración y por ende cuando en un Estado se pasan condiciones inhumanas que obligan a sus ciudadanos a huir, tal y cual lo han hecho naciones como España en la guerra civil, o las víctimas de la segunda guerra mundial que emigraron hacia los Estados Unidos entre otros. 

Por tal motivo, he decidido contar parte de mi historia, puesto que como periodista e vivido personalmente la dictadura, que mantiene secuestrada a Honduras.

Estás crisis humanitaria internacional no se trata de ideologías prostituidas en la derecha o en la izquierda, al contrario, más allá de las etiquetas politiqueras, es recordar que el respeto a la dignidad humana está por encima de cualquier política inescrupulosa que solo busca mantenerse o llegar al poder.

Por ende, como un ciudadano que habita en este nuestro único hogar, la tierra, me aboco a los derechos internacionales para solicitar el respeto al derecho al asilo, que poseen los 7 mil hondureños que desde ya son refugiados.

Las respuestas de enviar tropas militares a los bordes de la frontera sur de los Estados Unidos solo desencadenan en una espiral de violencia en donde están siendo afectados niños, mujeres y hombres, que solo gritan el auxilio internacional mediante un asilo.




  

  




  

martes, 20 de noviembre de 2018

El éxodo y la bestia económica




Emigrante hondureño subiendo un camión  en el éxodo  hacía Estados Unidos.

      Foto: Sean T. Hawkey 


La palabra éxodo se remonta desde que el antiguo imperio egipcio mantenía esclavizado a los antiguos judíos, quienes huyeron de su yugo, ya que eran víctimas de los horrores del esclavismo y que hoy las descendencias de esa generación esclavizada están dispersas en todo el mundo.

En el presente siguen los éxodos provocados por los horrores del nuevo orden mundial judío-sionista, quien promueve en holocaustos humanos a las personas que huyen por el mediterráneo al “sueño” europeo y los que viajan hacia Estados Unidos por la frontera sur de México.

Escrito por: Ronnie Huete S.
Periodista internacional

Washington DC, 20 de noviembre de 2018. Según la información que difunde la cosmovisión sionista, en el holocausto judío, murieron asesinados aproximadamente 6 millones de seres humanos.

Era la tercera y cuarta década del siglo XX, sin embrago en el presente, los holocaustos se multiplican en millones, en países como Yemen, Palestina, Honduras, entre otras naciones que son invisibilizadas, por la agenda mediática del nuevo orden mundial que se está estableciendo.

El Centro Palestino situado en Washington DC, denunció en su conferencia anual que se efectuó el pasado 16 de noviembre, que Palestina progresivamente se ha convertido en una gran cárcel humana, debido a los retenes militares que existen en los bordes fronterizos entre Israel y Palestina.

Ali Abunimah es un ciudadano palestino, que vive en los Estados Unidos y es director ejecutivo de la intifada electrónica y es autor del libro; “Un país: una propuesta audaz para acabar con el estancamiento israelí-palestino”.

Abunimah fue uno de los conferencistas y mencionó que los niños no dejan de ser los más afectados en este conflicto judío-palestino, frente al silencio de los organismos internacionales, responsables de velar por el derecho internacional de los infantes.

Otro de los panelistas fue el periodista internacional Jim Clancy, quien, con 45 años de experiencia como reportero en Beirut, Gaza y Jerusalén, remarcó la importancia de romper con el cerco mediático, puesto que la información que mayormente se difunde con relación a Palestina es la que se publica en las redes sociales.

La corporación mediática internacional se niega en brindar una cobertura profesional de los hechos en Palestina, puesto que la construcción de la realidad de lo que ocurre en Israel, es diseñada por el imperio mediático sionista.

Los ataques contra Palestina son descritos como una defensa de la soberanía israelí mientras que los ataques contra Israel son acentuados como actos terroristas.

Así han pasado ya 70 años, desde que se constituyó el Estado de Israel, a través de una resolución emitida desde la Organización de las Naciones Unidas (ONU), y desde entonces comenzó a diseñarse con mayor fuerza el nuevo orden mundial.

Así como Palestina, en otras naciones se vive en similares condiciones, pero han sido invisibilizadas por los diseñadores de la realidad sionista.


La palestina latina

En Latinoamérica, Honduras es una nación que ha estado convulsionada políticamente en los últimos 9 años y en donde a partir de 2009, las transiciones de dictaduras al estilo Washington DC, son el común político.

La caravana de los inmigrantes hondureños, son la prueba de los conflictos armados, narcotráfico, corrupción y persecución política en Honduras y los que se oponen a la maldad que gobierna ese país, son asesinados o encarcelados.

Sin embargo, Honduras ahora es visible ante el mundo, desde que hace un mes, aproximadamente, 7 mil hondureños decidieron huir del infierno que vive esa nación.

La guerra silenciada en Honduras, que ha sido acentuada en las dos primeras décadas del siglo XXI, ha reducido la vida de los jóvenes, quienes son reclutados por las pandillas que se proliferan, junto con la corrupción que la gobierna, en un sistema dictatorial.

Zambia, Honduras, Haití, Botsuana, son señalados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), como los países más desiguales del mundo y por ende con una mayor tasa de mortalidad infantil.

La democracia insipiente preelaborada por los guiones internacionales, que solo responden a los millonarios intereses de las corporaciones en el mundo, ha asesinado la participación del pueblo, en la toma de decisiones de sus estados.

Prueba de esta política sionista, que emana del nuevo orden mundial, fue el asesinato contra la líder indígena y defensora de los recursos naturales en Honduras, Berta Cáceres, cuyas hijas han denunciado en reiteradas ocasiones, que su madre fue asesinada por una transnacional de capital chino.

Pese a que este crimen fue difundido a escala internacional, los autores intelectuales de matar a Berta Cáceres, siguen en libertad.

Nuevamente Honduras, es titular en los diarios internacionales, debido a este éxodo de aproximadamente 7 mil seres humanos que caminan hacia los Estados Unidos en busca de un posible asilo.

Preparación bélica

Sin embargo, las agresivas decisiones del actual gobierno de los Estados Unidos han resultado en una preparación casi bélica, puesto que el envío de tropas militares a la frontera sur con México se asemeja a una preparación para atacar en una guerra.

México, Guatemala, El Salvador y Honduras, son los países involucrados ahora en lo que pareciera un conflicto bélico, aunque los inmigrantes no tienen armas, ni intenciones de atacar, puesto que en la prensa internacional los miembros de la caravana de inmigrantes solicitan asilo y ayuda al gobierno estadounidense.

El reconocido intelectual internacional de origen judío-estadounidense, Noam Chomsky afirma que los hondureños que conforman este éxodo huyen de la miseria, que Washington ha creado en este país centroamericano, mediante el apoyo de dictaduras.

Pero el nuevo orden mundial, también alimenta los tentáculos de la bestia económica en Sudamérica, en donde la elección de presidentes al estilo Donald Trump, es la moda fascista, cuyas políticas pretenden presionar con la cosmovisión neocolonial y por ende el exterminio de todo aquello que huela a oposición.

Brasil, Argentina, Chile, Ecuador, Perú, Colombia levantan su bandera al nuevo orden mundial y sus políticas represivas contra sus pueblos empobrece más la vida de sus ciudadanos.

Este panorama de conflictos en el continente americano tiende a desencadenarse en una guerra mundial, puesto que los pensamientos radicales y bélicos de sus gobernantes desconocen el dialogo y la paz. 

En un futuro cercano, los éxodos “modernos”, no solo les pertenecerá a hondureños, puesto que la situación de vida de las naciones en el cono sur de América tiende a desestabilizar la vida cotidiana de sus habitantes.

El apoyo armamentístico y tecnológico de Israel para con su aliado, los Estados Unidos, es un misil contra la vida de toda la humanidad, puesto que en los próximos años el objetivo de la bestia económica del gran monopolio de las grandes corporaciones es fortalecer su política de apropiación de los recursos naturales, existentes en África y Latinoamérica.

Las etiquetas de la izquierda o la derecha en la política de las naciones son inverosímiles para el nuevo orden mundial, puesto que ambas defienden sus intereses a lo que será su nuevo líder internacional. Esto sin profundizar entre las frías relaciones entre los Estados Unidos-Rusia, y cuya pieza clave que surca en medio de estas naciones es; Venezuela.

La mano invisible de Adam Smith ya es visible, pero el diseño de su destrucción le compete a la humanidad que mantiene firme su amor al prójimo y el respeto a los derechos humanos, puesto que amar en tiempos de esta bestia económica, es un acto revolucionario que contrasta con la oscuridad del nuevo orden mundial.    




       

      



  

miércoles, 20 de junio de 2018

La cárcel de bebes



El Centro de McAllen, en Texas, donde los niños son separados de sus padres. cortesía de AFP


La instauración de los modelos económicos, según la economía de las grandes corporaciones internacionales en la región de Centroamérica, sumado al entorno de la guerra silenciada que vive, Guatemala, El Salvador y Honduras, son parte de los puntos álgidos que diseñan el éxodo humano hacía los Estados Unidos, y que ha desembocado en el inhumano encarcelamiento de bebes en el Centro de McAllen, en Texas, donde los niños son separados de sus padres.

Escrito por: Ronnie Huete S.
Periodista y defensor de derechos humanos   


Washington DC, 20 de junio de 2018. El terrorismo de Estado provocado por el crimen organizado, el narcotráfico y las democracias incipientes del triángulo norte han provocado un nuevo éxodo de centroamericanos, hacía los Estados Unidos de América (EUA).

Guatemala, El Salvador y Honduras, son los países, cuyos habitantes deciden huir de sus estados, poseídos por las nuevas guerras del siglo XXI y las injerencias extranjeras neocoloniales vestidas de “desarrollo económico” con sus políticas de extractivismo de los recursos naturales, entre otras violaciones a la soberanía.

Padres de familia, junto con sus hijos y esposas, toman el riesgo de viajar vía terrestre y sin visado pasando por los peligros que ha generado el narcotráfico en el territorio de México.

Al llegar a la frontera, mantienen firme la esperanza de que los EUA los reciba mediante la petición de un asilo político, debido a la extrema violencia desatada en sus países, pero el obstáculo es mayor a esta petición de auxilio internacional.

Los centroamericanos que inmigran vía terrestre hacia los EUA, están en su pleno derecho humano internacional, de solicitar asilo según lo establece el artículo 14 de la Declaración universal de los derechos humanos.

Y es que la política en los países del triangulo norte se ha desbordado en el fracaso, y como consecuencia de ello, la ingobernabilidad, el estado de terror, entre otros factores políticos, obligan a sus habitantes a huir de sus territorios.

Según el Centro de Investigación Pew (Pew Research Center) a nivel internacional más de ocho de diez migrantes nacidos en El Salvador Guatemala y Honduras viven en los Estados Unidos.

Para el año 2015, “Pew Research Center” calculó que tres millones de inmigrantes procedentes del triángulo norte, vivían en los EUA y la cifra sigue en aumento, pese a las políticas de tolerancia cero, que la administración de Donal Trump tiene contra los inmigrantes que cruzan sin visado y vía terrestre, la frontera entre México y los EUA.

Hace tres años, el éxodo de menores no acompañados fue el titular de medios de comunicación internacionales, uno de esos niños ahora ha cumplido 18 años, pero mantiene fresco el recuerdo de estar encerrado en un enorme contenedor helado conocido como “hielera”.

Según los testimonios de varias entrevistas efectuadas, estos contenedores helados, se improvisan celdas con alambre, en donde encierran con llave a menores de edad, incluso hasta recién nacidos que son separados de sus padres, literalmente son cárceles para bebes en donde son custodiados por oficiales de migración, mientras se decide el estatus legal de los niños.

“Salí de mi país porque las pandillas querían reclutarme, y me obligaban hacer cosas que yo no quería” me mencionó el adolescente, a quien llamaremos “Jonatan” por razones de seguridad.

Nacido en Centroamérica, “Jonatan” relata que la noche que decidió emprender su viaje al “sueño americano” no se despidió de sus padres, ya que una reconocida pandilla de su país le seguía para matarlo.

“Me querían matar porque ya no quería obedecer a la pandilla, tuve que huir, solo tenía 50 dólares y con ese dinero pude llegar solo hasta México” describió “Jonatan” con su mirada observando hacia el cielo, como agradeciendo a dios por haberlo salvado de la muerte.

Una vez en México, “Jonatan” deambuló sin rumbo, durmió en las peligrosas calles de la capital mexicana y su única compañía eran los cartones que el mismo improvisó como una cama y cobija, tirado en una de las metrópolis más grandes del mundo.

“Por la mañana pedía para comer y de noche buscaba refugio en la calle” afirma con la vos entre cortada, el aun adolescente que tenia en ese entonces 15 años.

La seriedad en el rostro de “Jonatan” denota el sufrimiento que vivió, para huir y así sobrevivir a la violencia en Centroamérica, nunca sonrió en la entrevista, pero se mantuvo firme al narrar los hechos.

“Camine mucho por México, gracias a dios encontré gente buena que me ayudó a llegar a la frontera” puntualizó “Jonatan”, quien pensaba que la pesadilla de su viaje terminaría al llegar a los Estados Unidos, pero apenas comenzaba.

En una de las fronteras “Jonatan” describe que un oficial de inmigración lo capturó y lo llevo a un enorme contenedor helado conocido como “la hielera” en donde estaban muchos niños que como él habían abandonado a Centroamérica, huyendo de la violencia y de la guerra no declarada que vive el triángulo norte.

“No recuerdo cuanto estuve ahí, porque para mí el tiempo era todo igual, encerrado en la hielera” afirmó “Jonatan” cerrando por un momento sus ojos, para recordar esa imagen de terror psicológico, que le ocasionó estar privado de su libertad, siendo un niño de15 años para poder salvar su vida.

“Jonatan” respira profundo, deja de recordar el camino amargo que sufrió para llegar a los Estados Unidos, ahora a través de sus familiares en los EUA, logró regular su estatus legal, actualmente esta realizando sus estudios de secundaria y estudia inglés.

Como cualquier adolescente, “Jonatan” vive a través de sus sueños, y espera ingresar a la universidad para aportar en el crecimiento de su nuevo país de acogida, los Estados Unidos.

“Una vez un compañero de mi escuela me dijo que lo habían echado de su casa, a lo cual yo me reí, y le respondí; a mi me echaron de mi país” narró “Jonatan” con la ironía que caracteriza a un chico de su edad.

Con 18 años, “Jonatan” aún no comprende el entorno injusto que se vive en estos tiempos de la “cultura del terrorismo”, como llama el escritor estadounidense Noam Chomsky a las políticas exteriores de su país.

Nuevamente a mediados de 2018, los noticieros internacionales retumban en los sumarios noticiosos, narrando que más de un centenar de menores de edad han sido separados de sus padres, al cruzar la frontera terrestre de México sin ningún visado y que se han creado centros de detención para bebes, que han sido separados de sus padres.

En estas cárceles para bebes, se les brinda una manta térmica a los menores de edad y colchonetas tiradas al suelo del enorme contenedor helado, en donde son recluidos los bebes.

Los padres de estos menores son privados de libertad por haber cruzado la frontera terrestre entre México y los Estados Unidos, sin ningún tipo de visado.

Estos hechos remarcan el terrorismo de Estado, provocando la globalización de este, sin importar sexo, religión o edad, convirtiéndose en una historia cuya espiral se vuelve más larga y tediosa, en el contexto del respeto universal a los derechos humanos y en la nueva cosmovisión humana, de quien esparce el terror en el mundo.

The establishment of economic models, according to the economy of large international corporations in the Central American region, coupled with the environment of war silenced living, Guatemala, El Salvador and Honduras, are part of the flashpoints who design the human exodus the United States, and has led to the inhumane detention of babies in e l Center McAllen, Texas, where children are separated from their parents .


Written by: Ronnie Huete S.
Journalist and human rights defender   


Washington DC, June 20, 2018.  The state terrorism caused by organized crime, drug trafficking and the emerging democracies of northern triangle have led to a new exodus of Central Americans to the United States of America (USA).

Guatemala, El Salvador and Honduras are the countries whose residents decide to flee their states, possessed by the new wars of the XXI century and the neocolonial foreign interference dressed in "economic development" with their policies extractivismo of natural resources, including violations of sovereignty.

Parents, along with their children and wives, take the risk of traveling by land without visa through the dangers generated by the drug trade in the territory of Mexico.

Upon reaching the border, they hold unswervingly to the hope that the US receive them by requesting a political asylum because of the extreme violence in their countries, but the biggest obstacle is this request for international assistance.

Central Americans who immigrate to the US land, are in full international human right to seek asylum as provided by Article 14 of the Universal Declaration of Human Rights.

And the policy in the countries of the northern triangle has overflowed in failure, and as a result, ungovernable, state terror, including political, forcing their inhabitants to flee their territories.

According to the Pew Research Center  (Pew Research Center)  internationally more than eight out of ten migrants born in Guatemala and El Salvador Honduras living in the United States.

2015,  "Pew Research Center"  estimated three million immigrants from the northern triangle, lived in the US and the number continues to rise, despite zero - tolerance policies that the administration of Donal Trump has against immigrants They crossing without a visa and land, the border between Mexico and the United States.

Three years ago, the exodus of unaccompanied minors was the head of international media, one of these children has now turned 18, but keeps fresh memories of being locked up in a huge ice cream container known as "icebox".

According to the testimonies of several interviews conducted, these ice cream containers, cells with wire, where locked with a key to minors, even newborns who are separated from their parents improvised, literally are prisons for babies where they are guarded by officers migration, while the legal status of children is decided.

"I left my country because gangs wanted to recruit me and forced me to do things I did not want" I mentioned the teenager, whom we will call "Jonatan" for security reasons.

Born in Central America, "Jonatan" reports that the night he decided to start her trip to the "American dream" is not goodbye to his parents, as a recognized country gang followed him to kill him.

"I wanted to kill because they did not want to obey the gang, had to flee, only had $ 50 and with that money I could get only to Mexico" described "Jonatan" with his eyes looking skyward, like thanking God for saving him of death.

Once in Mexico, "Jonatan" wandered aimlessly, slept on the mean streets of Mexico City and only company were the same makeshift cardboard as a bed and blanket, lying on one of the largest metropolises in the world.

"In the morning asking to eat and night seeking refuge in the street," says with the voice between cut, the teenager even I had at the time 15 years.

Seriousness in the face of "Jonatan" denotes the suffering lived to escape and thus survive the violence in Central America, never smiled in the interview, but was adamant in telling the facts.

"Walk Mexico much, thank God I found good people who helped me get to the border," pointed "Jonatan" who thought the nightmare would end their journey to reach the United States but just beginning.

In one of the borders "Jonatan" describes that an immigration officer captured him and took him to a huge ice cream container known as "icebox" where many children as he had fled to Central America were fleeing from violence and undeclared war experienced by the northern triangle.

"I do not remember how much was there, because for me the weather was all the same, locked in the icebox," said "Jonatan" closing for a moment his eyes, remembering that image of psychological terror, which caused him to be deprived of his liberty, being a boy of15 years to save his life.

"Jonatan" take a deep breath, stop remembering the bitter path that struggled to reach the United States, now through their relatives in the US, he managed to regulate their legal status, currently pursuing his secondary education and studying English.

Like any teenager, "Jonatan" live through their dreams, and hopes to go to college to contribute in the growth of their new host country, the United States.

"Once a colleague of my school told me that he had driven from his home, which I laughed, and I said; I threw my my country "narrated" Jonatan "with the irony that characterizes a boy his age.

18 years, "Jonatan" still does not understand the unfair environment that exists in these times of the "culture of terrorism" as he calls the American writer Noam Chomsky to the foreign policies of their country.

Again in mid-2018, international news resound in the news summaries, narrating more than one hundred minors have been separated from their parents across the land border of Mexico without a visa and have created detention centers for babies who have been separated from their parents.

In these prisons for babies, they are given a thermal blanket to minors and mattresses thrown down the huge ice container, where they are held babies.

Parents of these children are deprived of their liberty for having crossed the land border between Mexico and the United States, without any visa.

These facts underline the state terrorism, resulting in the globalization of this, regardless of sex, religion or age, becoming a story whose spiral becomes longer and tedious, in the context of universal respect for human rights and the new worldview human, who spread terror in the world.


















martes, 3 de enero de 2017

Duro golpe a la tarea contrainformativa de Resumen Latinoamericano



Entraron a nuestra redacción y se llevaron todo el equipo de video, sonido y fotografía.

Comunicamos a nuestros lectores, televidentes y radioescuchas, que en la noche del 31 de diciembre, fuimos objeto de un robo o "saqueo direccional" ya que entraron a nuestra redacción y nos sustrajeron el equipo completo de video (dos cámaras de filmación y fotografía -Lumix GH1 y Lumix GH2) con sus respectivos objetivos, con el que habitualmente hacemos el programa televisivo, varios micrófonos (entre ellos dos inhalámbricos y dos corbateros), un grabador de sonido que utilizamos para el programa de TV y de radio, varios cables de conexión de sonido, auriculares, y dos cámara fotográficas, una Nikon analógica y una Cannon B60.

Además, robaron un proyector de video, con el que habitualmente realizábamos video conferencias del ciclo de Cátedras Bolivarianas.


Paradógicamene, quienes realizaron toda esta operación de saqueo no rompieron ni revolvieron nada, sino que fueron directamente a apropiarse de los equipos, y obviamente, por la hora y el día en que realizaron el robo, se movieron como el pez en el agua.

Todos y todas los que nos conocen y siguen en nuestra actividad (este 2017 cumplimos 24 años de trabajo contrainformativo ininterrumpido en prensa gráfica, TV, radio) saben que nos han dado un golpe durísimo pero también podrán adivinar que no vamos a retroceder. Buscaremos reequiparnos como podamos, pero RESUMEN LATINOAMERICANO no dejará de informar en estos tiempos difíciles y de discurso único.


Inspirados en la tarea de Rodolfo Walsh y en su lucha por acercar la verdad que no les gusta a los poderosos, haremos honor a su legado.

Carlos Aznárez
Director de Resumen Latinoamericano


Pd: Pedimos encarecidamente que aquellos o aquellas que estén dispuestos a colaborar para que pronto podamos estar nuevamente en carrera a nivel audiovisual se comuniquen con nosotros por esta vía.

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Licenciado en periodismo con Maestría en Cooperación al Desarrollo y elaboración de proyectos, estudió presencial en la Universidad Politécnica de Valencia, España. Las opiniones vertidas en este blog no son opiniones personales del autor, puesto que responde a hechos que describo sobre un diario de experiencias, que hace énfasis en la investigación desde las dinámicas académicas antropológicas y sociológicas, que son descritas en medios de comunicación internacionales mediante el monitoreo de información que realizo en distintos medios de prensa. Mi libre opinión no busca desestabilizar a algún Estado, al contrario, busca incansablemente aportar al debate público de las ideas para el fortalecimiento de la democracia internacional. Soy un periodista independiente, no pertenezco a una organización política, lo cual me da mayor libertad para pensar y expresar mis opiniones. Si usted encuentra información imprecisa, por favor comuníquese conmigo en este correo: huetesalgado@gmail.com para así a través de su crítica constructiva, aclaraciones o demás aportes en general, lograr aclarar los hechos que describo en los artículos.