viernes, 15 de enero de 2016

El camino oscuro del petróleo



Golpes de Estado a escala internacional como el ocurrido en Libia en 2011, las invasiones en los países árabes, los constantes ataques del Estado islámico, son parte de una fuerte conspiración que es transmutada en un discurso vagabundo y anti humano. Mientras la campaña política en los Estados Unidos, intenta resumir estos datos aún solo problemas; la migración.

Escrito por: Ronnie Huete S.
Periodista y Activista de DDHH
Cooperante Internacional


Washington D.C. 15 de enero de 2016. El ruido politiquero que emite el candidato republicano Donald Trump, es un sonido de una clara advertencia, de que los ciudadanos no blancos, y no nacidos en los Estados Unidos, no tienen derechos, son inhumanos.

Con una masiva, y mediática campaña de odio, Trump se ha ganado la simpatía de un fuerte sector estadounidense, que está totalmente de acuerdo con lo que expone el candidato republicano en sus exposiciones.

La fuerza de este sector estadounidense, desnuda a una sociedad blanca en los Estados Unidos, que vestía ropas de hipocresía y falso pudor ante los emigrantes, que radican en ese país del norte de América y que realizan los trabajos que requieren una mayor fuerza de mano de obra.

Trump, es el rostro de muchos estadounidenses, que olvidaron que sus antepasados también son inmigrantes de Irlanda, Inglaterra, Francia, entre otros países de la Europa del este, en donde hubo una fuerte emigración judía asquenazí.

Washington D.C. junto con algunos demócratas pareciesen abalar este enredo de palabras que emite Donald Trump, es más existe una hipótesis de que todo es una conspiración para que la candidata demócrata, Hillary Clinton, se observe como la perfecta candidata, frente a un racista declarado.

El odio enmarcado en los ojos, y movimiento de Trump, con lo que hará, o lo que debe de hacer, un presidente de Estados Unidos, frente a la inmigración, ha desencadenado la inmigración como un problema, más que como una alternativa, de crecimiento económico.

Pero Clinton, será sincera en su discurso cuasi puritano ante el odio racial, o será solo una estrategia más que los republicanos y los demócratas, están acostumbrados a efectuar para engañar a las masas o a los votos electorales.

La furia del monopolio financiero mediático de los Estados Unidos, enaltece el discurso de Trump, y esto influye directamente en el pensar de las masas estadounidenses, cuya mayoría desconoce la realidad geopolítica mundial y la crisis que está mantiene.

Cierto analfabetismo político, que se respira en las calles de Washington D.C. en algunos de sus ciudadanos, es un paliativo para que la confusión demócrata republicana, surta efecto ante las masas, y voten en las próximas elecciones presidenciales por el no racista.

Hillary es la no racista, la impositiva en cuanto a los derechos migratorios se refiere, pero su trasfondo político realmente se sincera con la realidad segregativa, que viven los millones de personas inmigrantes en los Estados Unidos.

Los intereses de Washington frente a estas polémicas elecciones generales que marcan el reloj político de los Estados Unidos, se ha reducido solo a lo migratorio, creando una islamofobia generalizada en todo el mundo, pero los problemas reales del típico estadounidense promedio ¿Dónde quedan?

El sistema de salud y de educación más caro del mundo, junto con las necesidades de vivienda, endeudamiento hipotecario, entre otras variables sociales y económicas que empujan al abismo al estadounidense promedio, son tapadas con el discurso migratorio.
Sin duda, la reducción de los inmigrantes, y el máximo apoyo en cuanto a las leyes legislativas contra una población no blanca, cada vez más segregada, será la agenda de quien llegue a la palestra ejecutiva de los Estados Unidos.

Por supuesto, siempre obedeciendo el guion internacional de los magnates corporaciones, quienes dictaminan los raquíticos salarios de los esclavos modernos que emigran desde el sur, para ser explotados, hasta llegar al aniquilamiento de sus cuerpos como producto del trabajo en que se desempeñan

Hillary y Trump, seguirán engañando a las masas mundiales, por un lado, uno con su discurso racista, y la otra con una postura “sobria” ante el tema, sin embargo las invasiones, a través de las guerras en Libia, Siria, Afganistán y demás naciones árabes cuya población es aniquilada a diario, seguirán procediendo según el camino oscuro del petróleo.

La sumatoria de ambos candidatos, dará igual a la proporción de los intereses multimillonarios que los magnates de los Estados Unidos, “defienden” a diario por el mundo.        


El autor de este artículo es corresponsalía voluntaria de http://conexihon.hn la revista Caros Amigos editada en são Paulo, Brasil para Centroamérica, la organización Casa Mafalda São Paulo, Brasil , La Agencia informativa Latinoamericana Prensa Latina, Kaos en la red, Rebelion.org  y El portal http://desacato.info editado en Florianópolis, Brasil.

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